RELATOS

Coincidencias accidentales

In Uncategorized on noviembre 22, 2007 at 12:30 pm

Cosas que pasan: dos poetas que viven en la misma provincia, comparten generación y lectores, pero no se conocen. El padre y la madre de uno murieron en un accidente aéreo. En el mismo accidente murió el padre del otro. Además, cumplen años el mismo día.
Mañana se conocerán, finalmente. Participarán del ciclo “CH de Charla”, a las 20.30 en Galileo (Gauss 5700). Alejandro Schmidt, Vicente Luy. Y una historia que comienza con un final.

El avión
Los reportes del Ministerio del Aire de Brasil dicen que fue responsabilidad del copiloto. El comandante de la nave actuaba como instructor. El copiloto no registraba experiencia al mando de aviones como el Comet IV. No estaban cansados, apenas habían volado tres horas en él último día. La madrugada del 23 de noviembre de 1961 en San Pablo no ofrecía la luz suficiente para el despegue del avión. Noche pesada. La aeronave haría escala en Trinidad y tenía destino final en Nueva York. Había salido de Buenos Aires.
La carrera de despegue fue de aproximadamente 2000 metros. El avión alcanzó unos 120 metros de altura en apenas 55 segundos. Luego voló un minuto más. Chocó primero contra un árbol, que le arrancó el contrabalance del elevador. Luego contra otro, que incendió el tanque externo del ala izquierda. 
Sus restos quedaron en un bosque de eucaliptos, a 3170 metros de la pista, en una zona de San Pablo conocida como Campinhas. 
Los cuerpos de los 40 pasajeros y de los 12 tripulantes no pudieron ser reconocidos. Los bomberos paulistas debieron esperar varias horas antes de comenzar a apagar la bola de fuego en que se había transformado el Comet. La lista de víctimas se armó con la lista de pasajeros.
La noticia llegó a la Argentina a las ocho de la mañana. Tragedia aérea, 52 muertos.

Vicente
Vicente Luy tenía apenas 5 meses cuando sus padres, Gilbert Luy y Luciana Rosa Cruz Leticia Larrea murieron en aquella tragedia. 
Vicente vivió con varias familias hasta que a los siete años se mudó con su abuelo, el poeta español Juan Larrea. Con él vivió hasta los 19 años: su primera formación en la poesía fue obra del español, introductor del surrealismo  en América Latina y principal propulsor de la poesía de César Vallejo. Vicente empezó a escribir poesía a los 15. Bajo la influencia literaria de su abuelo publicó, 11 años después de la muerte de Larrea, Caricatura de un enfermo de amor (1991). Luego fue en busca de una voz propia, desgarrada de pena y al mismo tiempo vitalista.
Heredó de sus padres una pequeña fortuna, que dedicó a la autoedición de libros y a forjar una fama de excelente anfitrión. Publicó La vida en Córdoba y No le pidan peras a Cúper, entre otros.
Una depresión extraordinaria lo alejó de la producción literaria, y entonces reunió sus mejores poemas en un libro polémico: La sexualidad de Gabriela Sabatini.
Varios escritores jóvenes cordobeses reconocen en la poesía de Luy una referencia generacional. Él vive, actualmente, en Barrio Jardín, acompañado de su perro. De su fortuna quedan libros apilados y dinero para pagar un alquiler por unos meses más. Ha probado todo lo que la ciencia y la magia proponen para curar la tristeza.

Alejandro
Alejandro Schmidt tenía 6 años cuando ocurrió el accidente. En la misma tragedia en la que murieron los padres de Luy falleció su propio padre,  David Schmidt. Alejandro vivía con su madre, Mafalda Isabel, en Buenos Aires. Tras la muerte del padre, ambos volvieron a Villa María.
David Schmidt era sacerdote de la iglesia luterana. El azar unió su oficio a su destino: se había dedicado a traducir los evangelios de San Pablo.
Alejandro empezó a escribir poesía a los 13. Nunca se detuvo. Es uno de los autores más prolíficos de la geografía literaria provincial, y un promotor acérrimo de la literatura. Su primer libro se llamó Clave negra, y lo publicó a los 26 años. Antes había incursionado en el género de las plaquetas y las publicaciones alternativas.
En 1988 publicó Serie Americana. Agotado, el libro comenzó a circular en fotocopias, de mano en mano. Le siguieron muchos títulos: El diablo entre las rosas, En un puño oscuro, Silencio al fondo, Esquina del universo, La vida milagrosa, Llegado así, Casa en la arena y Mamá, entre otros. Desde 1992 dirige la editorial de poesía Radamanto. Es editor, además, de la revista Alguien llama.
Lee todo lo que llega a sus manos. Un día le llegó un ejemplar de No le pidan peras a Cúper. Le llamó la atención la contratapa del libro: la fecha de nacimiento del autor coincidía con la suya, 3 de mayo. No se sorprendió: el 3 de mayo nacieron otros poetas, como Juan Gelman y Rubén Vela. Poco tiempo después leyó una entrevista a Luy en La Voz del Interior. Allí había referencias al accidente aéreo de San Pablo. Investigó en la lista de víctimas y comprobó la coincidencia. Buscó el teléfono y llamó.

Los dos
Aún no se conocen personalmente. Han hablado por teléfono varias veces desde que Schmidt descubrió el hilo trágico que une sus historias. Los dos son poetas, y los dos son referentes generacionales, aunque sus poesías no se parecen en nada. Para Schmidt la muerte de su padre es “un luto eterno”, una sombra que se proyecta sobre todo lo que ha escrito. Luy no habla de sus padres en sus poemas, aunque sí ha incluido cartas de su madre en un libro de título sugestivo, Aviones.
Schmidt había sido, además, alumno del abuelo de Luy en la UNC, en el aula César Vallejo que Larrea había fundado. La serie de coincidencias parece entrañar el secreto de las historias de película: Schmidt, hijo de un sacerdote, nació el 3 de mayo, día de la invención de la Santa Cruz. Luy, poeta polémico, censurado por un intendente de Córdoba que ordenó despegar inmediatamente una serie de afiches de su autoría, con fotos de desnudos frontales y la frase “lo esencial es invisible a los ojos”, nació el 3 de mayo, día de la libertad de expresión.
Schmidt tiene un optimismo como un tren, pura vitalidad. Luy es todo lo contrario. La matemática del azar, la vida milagrosa, los aviones, los reunieron de una manera insólita e intensa. Cosas que pasan.  

Quiero escribir un poema
que exprese mi pena
y no hable de mí.
Un poema épico
que te pare la pija.
En alemán
en circunstancias no deseables
y que lleve a los extras
a la victoria.
Uno que me haga olvidar de éste.
Hacerme invisible y escribirlo
con tu letra.

Vicente Luy.
Heredad

Me pregunto cuál será tu imperio
ahora que duermes
en el centro de la Tierra
ahora que el cielo te muestra sus raíces

siempre serás mi casa escrita
mi ventana de abismo

iré bebiendo tu silencio
hasta volverme un muerto

y caminaremos
desde otro mundo hacia
otro mundo

en la tiniebla

señalarás los ríos del olvido
cada error.

Este orgullo tengo
mi padre es un rey
que hace girar la Tierra.

Alejandro Schmidt.

Agendá: 

Alejandro Schmidt y Vicente Luy participarán del ciclo “CH de Charla” organizado por la revista cultural Diccionario Revista de letras y la librería Galileo. Mañana a las 20.30 en Gauss 5700, los poetas leerán sus obras y compartirán con el público una entrevista abierta. Entrada gratis.

Publicado en La Voz del Interior, hoy.

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  1. uy… no puedo ir… no te mueras !!!!

  2. Yo también encontré unas coincidencias que parecen lagrimas de quasars, como tus palabras, esos aikus periodisticos que bombardean con imagenes y sueños nuestro desayuno, siempre en bares, antes de ir a trabajar. Gracias Ema. Estas coincidencias para ti:
    A)tu nombre es igual al del cantante Emanuel
    B)sos el alter ego de Silvia Kristel
    C)la mayoría de los hijos de los evangelistas se llaman Emanuel
    D)los evangelistas son un 90% pobre gente, y un 10% estafadores
    No son muchas coincidencias también? Cosas que pasan. Lastima que me perdí el fogonazo de los ojos tristes de Saramago alumbrando Córdoba, estás seguro que fue así?, que coincidencia justo ese día no vi nada.

  3. te contesto, Fernando:

    la impunidad que te da el anonimato, ponela al servicio del bien común. ¿Qué ganás con esto? Yo no voy a sentirme mal porque vos me putees, ni voy a replantear mi vida por estas pelotudeces.

    Tu débil intento de imitar mi manera de escribir, me hace reír un poquito. Luego, la acusación de pobre gente me la banco, soy un pobre tipo, y uno hace lo que puede. A veces sale bien y a veces sale mal. Lo de estafador, es gratuito y al pedo.
    No tengo la menor idea de quién es Silvia Kristel, y lamentablemente no entendí ese chiste, o esa agresión, lo que sea.
    El día que no vino Saramago sacamos una aclaración en el diario, querido: el aviso de la cancelación llegó cuando la sección E ya estaba en imprenta. ¿Creés que fue un error mío? ¿Tan importante soy?
    Me cansa la gente como vos, puteame con ingenio al menos, con inteligencia. Con haches en donde van las haches.
    O hacé lo que quieras.
    Suerte con tu taller.

  4. A continuación, meto púa.

    Yo cuando no sé quién es alguien, agarro y me lo invento. Y si te dijeron que sos el alter ego de Silvia Kristel y vos no sabés quién carajo es Silvia Kristel, agarrá y armate una Silvia Kritel que pegue con lo que ya sos: el autor de un gran gran blog (entre otras cosas, of course).

    Sabiendo esto, podemos decir una grosa, Silvia Kristel. Una grosa. .

    Me voy a replantear mi vida.

    L.

    P.D: Mataría conocer la fuente de las estadísticas sobre los evangelistas.

  5. Te sentiste muy atacado? solamente te bancas elogios a cambio de una notita en el diario? en donde ves que intenté imitar tu debil estilo? donde van las haches? vos hacés crítica de arte o publicidad encubierta?, que querés decir con eso del taller, te referís a un taller literario? no te gustan los talleres literarios? y los gimnasios de box? los de aero box si? no te gusta Grahan Greene? Hemingway? el mejor Cortazar es el peor Borges? que es la sección E? Saramago no vino ese día? porque decís desde el anonimato, querés mi DNI? te gustaría conocerme personalmente? mido un metro 81 y peso 80 kilos, tengo el pelo negro y los ojos marrones,y algunas chicas gustan de mí, algunas pocas, además escribo poesías, a mi novia le escribí una que dice: “yo te amo, cuando estoy con vos voy al ataque/ no hay forma de que puedan detenerme”, así empiesa, se la escribí antes de besarla por primera vez en la boca, no te gusta?. Te mando una reseña sobre Silvia Kristel. Cuando no se quien es alguien lo busco en Google.

    Sylvia Kristel: La fama también trae tristeza

    La protagonista de la saga de los filmes de “Emmanuelle” tiene 54 años, está enferma de cáncer de pulmón y de garganta y vive en un departamento alquilado de Amsterdam. Acaba de publicar en Francia una autobiografía bajo el sugerente título de “Nue” (“Desnuda”).

  6. Si quieren decirme algo en privado por favor escriban a ese mail.

  7. ¿Se puso de moda putearte?
    ¡A la mierda mirá que sos importante Rodriguez! Si hay tanta gente ocupandose de vos, debés serlo…
    ¿Me puedo sumar? … No mejor no, ya me encariñé.

  8. Volviendo a “Coincidencias accidentales”…

    Fueron 120 minutos. Aunque puedo asegurarlo, nadie se percató del tiempo en ese momento. Vicente Luy. Podría haberme quedado mucho tiempo más escuchando al hombre de la remera con avioncitos. Creo que a él también le hubiese gustado recitar un rato más. Alejandro Schmitd, las señoras y su bendita madre. Volvería al secundario solo para tener un preceptor así.

  9. un poema que exprese su pena y me pare la pija..
    entiendo que desea que me exite su pena
    quiere transformarme en algo sin sentido y otras cosas
    quiere destruirme
    ando persecuta últimamente
    no dejo mi mail porque me dá miedo la gente que escribe acá..
    manipulan palabras y nombres extraños -contra los que es difícil defenderse- para metertelos por distintos lugares
    “un poema que exprese mi pena y te pare la pija” me abre un sendero a un espacio de pelotudeo retórico que irremediablemente voy a recorrer (cuando esté adormilado y violento) sólo porque soy argentino

  10. Fer, “inteligencia total”:

    saludos a tu novia, qué bueno que le guste tu poesía.
    No busqué el nombre de Kristel en Google porque no me interesa. Me dije: ya vendrá algún boludo a explicarme la situación. Por suerte viniste, y tu genial chascarrillo, potente, elocuente, me hizo delirar de la risa y el placer.
    ¿Publicidad encubierta de qué, “inteligencia total Fer”? ¿Qué te estoy vendiendo?
    Me gusta lo que le escribiste a tu novia, me parece conmovedor, y entiendo que yo no puedo detener tu ataque porque estás enamorado y eso te hace fuerte, viril, encantador.
    Sí, me refiero a un taller literario. No, no me gustan.
    Tu lista de lecturas es admirable, cuando tengas tiempo pásá por casa así te abrazo.

    Ah, “empieza” va con z. Lo de la hache descubrilo vos. Veo que este lugar te mantiene entretenido.

  11. Lau: Son ladridos. En el fondo me hacen bien.

    Vic: si, fue increíble e intenso.

    Chapeau: bueno.

  12. El problema de Fer es que está buscando al hache en una palabra en español. Frío, frío.

  13. “Fer” de erratas: donde dice “al hache” va “la hache”.

  14. Esto parece las “Actitud Peinate” de Playo. Ahora todos buscan la hache olvidada.

    Parece que estuvo linda la presentación, hubiera ido si no estuviera tan lejos.

    Saludos.

    Lucas.

  15. Hola, acá con los chicos del ciber jugando al street figther, ahí va la hache?, la verdad que no se porqué Laura dice “putearte”, se refiere a mí? te referís a mí Laura? porqué? decir un par de cosas es putear?. Pero si no te gustan los talleres literarios, mirá a la conclusión que llegué después de darme una vuelta por el centro de la vaquita holandoargentina, está bien poner una vaca holando en un centro que se llama españa? quizás sí, después de todos algunos dejan solidariamente la Sección E al lado del inodoro en los baños públicos, pero mira Ema, lo que pensé: Más allá de los diccionarios de lunfardo, de modismos, y cosas por el estilo, el diccionario es la tumba de la literatura, el orden alfabetico es como la paz de los cementerios, y darle a los escritores una letra para que escriban a partir de ahí es el ejercicio de taller literario por antonomasia, que coincidencias no?. En cuanto a mi lista de lecturas, gracias, podés agregarle Rilke, Verlaine, Rimbaud… Jack London, sí, Jack, aunque ahora estoy leyendo un librito de Einstein que no se consigue en ningún lado, pensaba piratearlo, “Física, aventura del pensamiento”, el ejemplar que tengo tiene bastante más de 50 años, fascinante, compara el universo con un cuentito de Sherlock Holmes, y al hombre de ciencias con un lector de historietas policiales, y lo hace de un modo sencillamente brillante, en cuanto a darme un abrazo, lo decís en serio?, que se yo, en una de esas estás cansado de tantos obsecuentes, pero es la onda que generás vos, te la tenés que bancar, por ahí escribís cada huevada, no lo tomés como una agresión apenas es una informalidad. Bueno Ema cuando vuelva a verte me voy a presentar, soy una especie de fantasma de la opera que cuando se quita la mascara no queda tan pero tan horrible, ah y al mail no lo abrí yo, soy un poco más humilde con respecto a mi inteligencia, esta es una de mis principales virtudes.Así dicen.

  16. Fernando: No sos el centro del universo, como no lo soy yo, ni lo es Emanuel.
    Hay varios que entran y dejan comentarios acidos, y cuando no, hirientes.
    Y si consideras que lo que escribe Emanuel son huevadas, porque lo lees? porque dejas comentarios? Estoy convencida que lo haces para que se generen este tipo de cosas. Y lo lograste! Te felicito!

  17. Hola Laura, gracias por tu gesto tan de buena deportista, me gustaría conocerte, tenés blog? podría dejarte mensajes ahí, te gusta el cine? a mí la escena que más me gustó de las ultimas que vi, fue el final de V de Venganza, cuando la chica le besa la mascara, me gustaría que nunca vieras mi cara, y que te atrevieras a besar mi mascara, me encanta tu convicción, me gustaría modelar tu mente, pero como podemos hacer? no me escribas a ese mail, porque es uno que encontré en la máquina un día que andaba buscando otra cosa y entré en este blog, en cuanto a leer lo que escribe el director de la revista-libro Diccionario que por orden alfabético le da una letra a los escritores de Córdoba para que escriban a partir de ese “disparador” leo un poco del principio, otro del medio, y otro del final, sencillamente porque es el único diario que se encuentra en los bares de esta ciudad, me gustaría encontrar más bien tus poesías, o una servilleta con la marca de tu rouge, si no te pintas los labios no importa podrías morder la servilleta y arrancarle un pedazo, no puedo quejarme al fin de la Sección E me sirvió para entrar en tus pensamientos. De todo lo que he leído aquí, lo único que me interesa es tu nombre.

  18. Estoy anonadada, Emanuel, y perdón por usar una palabra tan antigua pero mis 47 almanaques me dan permiso para eso y mucho más. No entiendo a la gente como Fernando, que por lo visto tiene tan poco que hacer que se mete en un blog para agredir al que lo hace y después seguir dándole vueltas al tema. Eso es de enfermos, ¿no?

  19. Fernando querido tengo vairas preguntas y comentarios que hacerte.
    1- Si querés conocerme buscame, quizas me encuentres.
    2- No me gusta la gente que usa mascara.
    3- Si te gusta mi convicción, ¿porqué querés modelar mi mente?
    4- Diccionario me gusta. Me parece una de las mejores revistas que hay en Córdoba.
    5- No escribo poesias.
    6- Me pintó los labios, pero con brillo.
    7- No acostumbro a morder servilletas de papel.
    Y gracias por todo.
    Que pena que tengas novia y estes tan enamorado, si no acpetaría tu invitación al cine.

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