RELATOS

Haddon 2 | Las vidas limitadas

In Uncategorized on agosto 31, 2007 at 11:18 am

Publicado ayer en La Voz del Interior. Sobre la literatura de Mark Haddon.

También se puede leer el primer capítulo de Un pequeño inconveniente

La novela que cambió la vida de Mark Haddon, lo convirtió en un autor de culto y le obligó a sacar su dirección de e-mail personal de su página web se llama El curioso incidente del perro a medianoche. En Inglaterra, el libro salió en dos ediciones: una para jóvenes, otra para adultos. La única diferencia entre ambas era la tapa. Su secreto fue una aventura irresistible, el encanto de las historias que dicen algo interesante no sólo sobre su protagonista (en este caso, un ejemplo de héroe pos-posmoderno, deficiente, alegre, inocente, ácido) sino sobre la tragedia de los tiempos que corren, sobre el estancamiento y las imposibilidades de ser más de lo que somos, y sobre la imaginación como una herramienta para descubrir que todas las vidas, incluso las nuestras, por aburridas y rutinarias que sean, son un mundo de oportunidades. Sólo hace falta sensibilidad. Y prestar atención. Ese es el triunfo de Christopher: su enfermedad lo salva de llevar una vida desesperantemente limitada como la que llevan todos los demás.

 

En la Argentina, el libro salió sin pompa, en Salamandra. Su secreto fue el boca en boca. Las palabras para hablar de cómo escribe Haddon son siempre atractivas: cierto candor dark, una adjetivación mínima, acaso infantil, y una capacidad muy atractiva para construir la anécdota, para llevarla hacia puntos sorprendentes.

 

Los lectores de Haddon queremos más libros suyos porque el tipo entendió algo fundamental. Algo que tiene que ver con la sensibilidad de la lectura. Los seguidores de Mark celebramos una escritura que no nos mete en un viaje hacia la mente del escritor, pero sí en uno más interesante y más riesgoso. Un viaje a nuestras propias mentes, un signo de pregunta sobre cuán absurdas son las cosas que hacen que creamos que nuestras vidas son desesperadamente limitadas. Con un tono de conversación aparentemente banal, Haddon escribe historias sobre gente rodeada de nosotros. Historias divertidas sobre personajes que desafían sin demasiada alharaca toda la alharaca de nuestras rutinas. Por eso Haddon nos hace reír mientras leemos, y llorar cuando dejamos de leer.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: