RELATOS

Ya no sos igual

In La piedra en el zapato on septiembre 1, 2006 at 1:16 pm

Publicado en La piedra en el Zapato. Me da fiaca fijarme cuándo.

El otro día fui y me hice monotributista. Todo un flash. Horas y horas de filas y filas, rodeado de gente con maletines y lentes, corbatas y carpetas. Agarré y llené un formulario 014  o 0114, con mis datos más íntimos. Un edificio horrible atestado de monotributistas alberga ahora una ficha con mi nombre, mi dirección, mi número de teléfono y mi talle de calzoncillos (no lo pedían, pero jamás he podido llenar una ficha sin poner aunque sea subliminalmente  mi talle de calzoncillos): todos los datos necesarios –supongo- para que si alguien quiere cagarme a trompadas sepa dónde ubicarme. Todos los datos necesarios, supongo, para que ahora el Estado sepa que –ups- existo de una manera fiscal y burocrática, y ya no soy -¿ya nunca volveré a ser?- esa cosa inclasificable que a ellos les gusta llamar “tabajador en negro”. Filosóficamente hablando el trámite trae aparejadas soluciones inmediatas al dilema del ser: ¿qué soy? Soy un monotributista. Es desde varios ángulos una palabra graciosa y horrible a la vez, monotributista, un rótulo complejo. Desde hace unos días, me presento ante la gente: Hola, soy Emanuel Rodríguez, monotributista. Donde antes no sabía qué poner luego de ¿profesión? (porque, enfréntolo, ¿qué soy? ¿escritor? Nop ¿periodista? Nop ¿humorista? ¿es eso una profesión?) ahora puedo decir, sin mucho orgullo, monotributista. Los monotributistas somos un grupo de gente bastante particular. Gente buena, en general. Gente que gusta de pagar al pedo 96 pesos por mes para que nadie nos rompa las pelotas. Gente que gusta de ir a la Afip a quejarse de que este país está como el culo. Gente bien. Si algo hice bien el otro día, eso fue ir y hacerme monotributista. Emito, por ejemplo, Factura C. Eso le hace bien a La piedra en el Zapato porque me permite facturar en blanco las publicidades. Es un gran paso adelante para la administración de mi panfletillo, pero una enorme e irreversible zancada hacia atrás para el espíritu del mismo, que es mi espíritu, y que en un notable caso de transmigración espiritual se fue de mi cuerpo mientras yo hacía la cola para recategorizarme en la afip, convencido de que los monotributistas carecen de espíritu. De que un tipo que emite factura c ya no merecía tal espíritu, y mucho menos un tipo capaz de levantarse a las cinco de la mañana para hacer fila afuera de un edificio público so pena de quedar afuera del sistema. Vi que mi espíritu me miraba desde la esquina y me gritaba ¡antes querías salirte del sistema, pelotudo! Vi que se iba, se tomaba un café –me daba una oportunidad, la desaproveché- y desaparecía para siempre salvo mediación de Whoopi Goldberg. Yo firmé cuarenta y cinco veces papeles que me asignaban diferentes números, hice imprimir facturas c con mi nombre y mi teléfono –por si alguien me quiere dar una patada en el culo- y unos días después me compré un maletincito negro que es una finura.

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  1. Muy bueno, Emanuel. Me gustó esta parte: “Vi que mi espíritu me miraba desde la esquina y me gritaba ¡antes querías salirte del sistema, pelotudo! Vi que se iba, se tomaba un café –me daba una oportunidad, la desaproveché- …”

  2. plaf plaf plaf plaf (aplausos) muy lindo, muy lindo

  3. Me tengo que hacer monotributista. Mi alma ya toma café en la fenice con la tuya. No será tan malo, che…

  4. Emanuel, yo también soy monotributista y eso significó el fin de mi sueño dorado: no existir para el fisco. No tengo celular, ni tarjeta de crédito, ni una mísera cuenta de ahorro, apenas la factura del agua y la luz a mi nombre, pero no tuve más remedio que hacerme monotributista y ahora siento, como vos, que me escracharon para siempre.
    Buenísimo tu blog, recién hace unos días me jugué y puse la banda ancha así que recién me estoy dando el gusto de navegar a piacere y descubrir páginas nuevas para mí. Te voy a visitar seguido.

  5. como diría el señor Burns: EXCELENTE!
    Nunca me vi tan representada en un texto…
    el día que me hice monotributista, sentí lo mismo.

  6. ánimo monotributistas: el mundo no será nuestro pero al menos tenemos facturero C.-

  7. Y ahora se viene el aumento al aporte que va a la obra social… no se ustedes, pero yo jamás la usé, ni tampoco se cuál es la que se lleva mi dinero…
    pero, tengo factura “C”… yo al menos no puse mi dirección, así que si me buscan para pegarme, capaz les cueste un poco más encontrarme.

  8. che yo nose que hacer esto me hizo bola , alguien que me pueda decir qur beneficios tengo como monotributista o los contra , gracias danielitomiran@hotmail.com

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